En el tramo final de su entrevista en FM La Radio 93.5, el referente del espacio Patria Grande en Necochea y referente de la red social Red Puentes, Daniel “Yanqui” López, no descartó una eventual postulación electoral para los comicios del próximo año: “Podría llegar a ser candidato, sí; pero siempre dentro de lo que nosotros consideramos el verdadero peronismo”, remarcó.
Asimismo, López cargó fuertemente contra el proyecto de ordenanza impulsado para regular el ordenamiento urbano callejero —conocida como la normativa sobre trapitos, cuidacoches y trabajadores informales de la vía pública—, cuestionando el enfoque represivo de la iniciativa municipal.
⚠️ “Inclusión con la gente adentro o más inseguridad”
Desde su experiencia en el trabajo territorial de contención social, el dirigente contrapuso el concepto de seguridad ciudadana que maneja el oficialismo con la doctrina histórica del peronismo:
“Nosotros creemos en el ordenamiento urbano, pero con la gente adentro. Si en el marco de una gran desocupación eliminás de las calles y los semáforos a quienes se están ganando un mango de manera honesta, los estás obligando al camino de la delincuencia. Eso no genera seguridad, genera más inseguridad”, enfatizó.
🚫 Críticas a la ordenanza: prohibición, discrecionalidad y ‘vista elitista’
López advirtió sobre los vacíos legales y la arbitrariedad que otorgará la nueva regulación al Ejecutivo municipal a la hora de conceder las habilitaciones para trabajar en la vía pública:
Alcance punitivo: “La ordenanza deja afuera a los pibes que limpian vidrios, las murgas que pasan la gorra, los carnavales, las estatuas vivientes y los artistas callejeros. Lo primero que hace es prohibir y luego dice que discrecionalmente el municipio otorgará permisos”.
Permisos en zonas sin demanda: “Se plantea otorgar permisos precarios en sectores donde no hay estacionamiento medido. Yo no me imagino a un cuidacoche viviendo de cuidar autos en calle 69 entre 56 y 54 donde no anda nadie”.
Riesgo de clientelismo: “Esta discrecionalidad hace que retrocedamos 40 años en el manejo punteril y clientelar de la calle. Es una mirada elitista que dice que ‘está bien el pobre que se porta bien, pero el pobre que tiene hambre molesta'”, concluyó.