Se nos fue Mario Anchorena, todos los que lo quisimos seguramente se nos pasó alguna anécdota por la cabeza o historia que él nos contó con esa pasión que tenía para recordar sus vivencias.
No es cuestión de hacer una necrológica y ni un repaso de toda su vida, sino simplemente decir que tenía un montón de años como cosas que dejó en nuestra ciudad, que lo adoptó cuando ya tenía parte de su camino recorrido, por eso hoy todos vemos el monumento a Gardel, en 59 y 62, y la ofrenda floral que todos los años dejaba, escuchamos la Serenata de los Barrios, vimos fotos y cuentos de sus años ligado al boxeo con el Anchorena Boxing Club, su foto con Gatica en los años de esplendor del boxeador, historias del Luna Park, la pelea de Horacio Acavallo en nuestra ciudad, homenajes en Buenos Aires o lo cruzamos en la playa o viendo a Villa del Parque y así mucho más.
Y entre eso nos enteramos que vivió en Chascomús donde compartió momentos en su juventud con Raúl Alfonsín.
Además su hijo -también Mario, no sólo fue afiliado a la UCR sino que tuvo una participación más que activa en la vida política del radicalismo en nuestra ciudad.
Esto hizo que en una de las cuantas visitas de Alfonsín padre realizó a Necochea, el viejo Mario Anchorena se acercará para saludar a quien hacía mucho no veía, con la curiosidad del recuerdo que tendría.
Así fue que antes de un mitin radical, Mario se hizo presnete en el lugar del acto.Donde se encontraron, se vieron, se saludaron y se estrecharon en un abrazo y tras las presentaciones rigor el ex Presidente le recordó “vos eras peronista”, lo que desató las sonrisas de los presentes, para luego pasar a recordar algún momento vivido en Chascomús.
Ese era Mario, el que siempre tenía alguna foto, un guante que mostrar o algo que contar.
Hasta siempre…












