Con récord de participación electoral desde la implementación del voto voluntario el pueblo chileno eligió ayer a Gabriel Boric como presidente, este es un dirigente surgido de las protestas estudiantiles del 2011,pertenece a la llamada ” Generación sin Miedo y con 35 años será el presidente más joven de la historia de Chile. El triunfo de Boric tendrá no sólo efectos de terremoto hacia el interior del sistema político y económico social chileno sino también un fuerte impacto a nivel de la región.
A lo largo de toda su campaña Boric recuperó la memoria del gobierno socialista de Salvador Allende y fue muy crítico con los partidos de la transición democrático a partir de los 90.El nucleo de la mirada crítica al sistema político de la transición era no haber cortado definitivamente con el modelo neoliberal heredado de la dictadura pinochetista que se ve reflejado en un Estado mínimo, una profunda desigualdad social y con la amplia mayoría del pueblo chileno fuera del ” Éxito “del modelo en términos macroeconómicos.
En todo caso, lo que parece significar el triunfo de Boric hacia el interior de la sociedad chilena es el estallido del Consenso bipartidista post Pinochet y el surgimiento de una nueva polarización. Desde un punto de vista regional, el resultado de las elecciones chilenas se inscribe en el marco de una renovada oleada de éxitos popular progresistas que corren el péndulo hacia la izquierda o centro izquierda en Latinoamérica y cuya batalla final serán las elecciones presidenciales en Brasil en 2022,donde todo parece indicar un contundente triunfo de Lula sobre el ultraderechista Bolsonaro. Queda visto en nuestra región que con la caída de Trump se produjo un retroceso en domino de la derecha neoliberal más salvaje.
Queda también visto que en nuestros países la historia la siguen haciendo los Pueblos.
Por Gustavo de Francisco




















