Juan Grabois cruzó una línea roja esta semana. Dijo que, si Cristina Fernández de Kirchner no puede ir a elecciones, entonces “lo natural” será que el candidato a presidente del peronismo en 2027 sea Axel Kicillof. Una declaración simple guiada por la lógica que, en el estado actual de la interna peronista, equivale a haber elegido un bando.
El diputado juega con su autonomía y se da el lujo de escapar al mantra electoral del cristinismo, que reza “Cristina o nada”.
De esta manera en Necochea vale la pena preguntarse si Daniel “yanqui” López comienza su acercamiento al MDF, o si ya no lo empezó.
Es sabido de la muy buena relación con vastos sectores del kisiloffismo local.
Por lo cual, no nos extrañe que en no mucho tiempo más, López y Patria Grande se sumen al armado local del gobernador Axel Kicillof, si ese donde esta Andrea Cáceres, Evangelina Almada, Julian Kristiansen, Paulo Nielsen, Camilo Vidal, Javier Ranaldi, y, ¿está Rojas?
Para enfrentar a Milei
“Juan es Juan” es la frase con la que dirigentes de su espacio, Patria Grande, y referentes de otros sectores usan para describir una singularidad que parece haberle dado a Grabois la potestad de moverse con más soltura que otros en la interna que divide aguas con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, el candidato “natural” del peronismo que el cristinismo resiste.
Puertas adentro, los dirigentes cercanos a Grabois explican su evaluación de manera sencilla: su base de sustentación, que habita en los barrios populares, reclama una construcción para ganarle a Javier Milei y, sin Cristina en la cancha, ese sector siente mucho más afinidad con Kicillof que con cualquier otro referente del peronismo que pueda aparecer eventualmente en la boleta.