El Consorcio de Gestión de Puerto Quequén continúa expandiendo su huella social a través de Puerto Ciudad Inclusivo, un subprograma que pone el foco en la discapacidad y la inserción real de los jóvenes en la comunidad. Bajo la gestión del presidente interino Mariano Carrillo y la coordinación de Luis Pedone, el equipo técnico ya se encuentra recorriendo instituciones para transformar necesidades en acciones concretas.
Micaela Polo y Pamela Klink, referentes del programa, detallaron el intenso relevamiento que realizan en escuelas especiales y asociaciones locales.
“Estamos haciendo un trabajo que va más allá de lo material; aportamos una mirada clínica, psicológica y de escucha”, explicó Micaela Polo, resaltando que la iniciativa entiende la inversión en discapacidad como una parte fundamental de la responsabilidad social portuaria.
Inserción Laboral
Uno de los grandes desafíos que aborda el programa es el futuro de los jóvenes una vez que terminan su etapa en las instituciones educativas. Pamela Klink destacó el trabajo con entidades como las Escuelas 501, 502, 503, Todo para Ellos. También visitamos Casa Picto, el Instituto SER.la Asociación Todos al Agua, que tiene proyectos de inclusión laboral, como Flor de Pan donde los chicos se forman en manipulación de alimentos y trabajo en huerta.
“El tema principal es qué hacen los chicos después. Buscamos insertarlos, que tengan una labor y se sientan protagonistas de su propio futuro”, señaló Klink. El objetivo del Puerto no es suplantar el trabajo de los profesionales locales, sino “fortalecer los proyectos que ya existen con tanto profesionalismo en Necochea”.
Bitácora de Escucha y Faro Clínico
Entre los nuevos dispositivos presentados, se destaca Bitácora de Escucha, un espacio diseñado específicamente para los Acompañantes Terapéuticos (AT) y cuidadores. “Es un dispositivo con identidad portuaria que busca agrupar y contener a quienes se dedican al cuidado de personas, un sector que tiene cada vez más inserción en nuestra comunidad”, detalló Polo.
También implementará el programa Faro Clínico es un dispositivo que apunta a contener a los equipos institucionales que muchas veces, como están tan inmersos en las tareas cotidianas y en resolver las urgencias que se presentan, pierden un poco de vista esta necesidad que tienen de canalizar un poco lo que les pasa. Por lo cual la idea es fortalecer esa gestión operativa que tienen las instituciones con otra mirada, que nos permite tener una mirada más objetiva, si se quiere, sobre las cosas que van sucediendo y ofrecer así también espacios de contención para los equipos institucionales.