Toda la situación vinculada a la facturación de la Usina Popular Cooperativa continúa generando malestar y preocupación entre los vecinos.
Algunos de ellos se comunicaron con Alerta Alejandro para dar a conocer su situación y lo que les ocurrió al recibir la factura de la cooperativa eléctrica.
Una vecina que vive en la zona cercana ala playa de Quequén relató que la última factura de luz le llegó con un incremento considerable en el consumo de energía.
Esto con respecto a la facturas anteriores y sin haber hecho ningún tipo de uso desmedido en el período de facturación, ni sumar nuevos aparatos eléctricos.
A raíz de esto, se dirigió la semana pasada a las oficinas de 59 y 42 para hacer el reclamo por el exceso de consumo.
Inmediatamente se le solicitó que abone la factura y que después lleve adelante el reclamo.
Ya en la zona de atención al cliente, le indicaron que seguramente tenía un consumo mayor y que mire el medidor porque seguramente en él se podría verificar la energía utilizada. LA vecina solicitó si podía volver a constatar lo consumido y le dijeron que no.
A raíz de esto volvió a su casa, e intentó abrir la caja del medidor, lo que fue imposible dado que estaba trabado Por lo cual quedaba a claras, según indica esta vecina que nadie pasaba desde hace tiempo a revisarlo.
Esto hizo que nuevamente vuelva esta semana a las oficinas de la Usina Popular Cooperativa y contar lo sucedido.
Allí solicitó que, por favor, se le lleve adelante una nueva medición y se le avise cuando se realice dicha acción. Algo que le fue negado como también el número de reclamo cuando esta vecina lo solicitó.
Ante la reiteración del pedido del número de reclamo, desde el área de atención al cliente le indicaron que está entidad no se maneja de esa manera. Por lo cual la vecina manifestó “si yo quiero hacer el reclamo en la OCEBA, no puedo porque no tengo el número de reclamo”, a lo que la empleada nuevamente le dijo la empresa se maneja así.
Para finalizar la situación, se le indicó a la usuaria que si llega a haber una refacturación en 10 o 15 días le llega la nueva boleta, pero en caso de que no haya modificaciones en el resultado de la medición o nadie vaya a mirar el medidor ella no se iba a enterar.
Esto generó indignación en esta usuaria que aseguró que “ estamos presos del monopolio de esta empresa, porque lamentablemente no tenemos otra opción que nos brinde el servicio eléctrico”.







