El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), periodistas y trabajadores de prensa manifestaron su rechazo a la derogación del Estatuto del Periodista Profesional y advirtieron que su eliminación implicaría un retroceso en la libertad de expresión, la protección laboral y el acceso a la información.
FOPEA sostuvo que la norma debe modernizarse, pero no derogarse, y afirmó que eliminarla dejaría a los trabajadores de prensa sin un marco legal que proteja su labor y, en consecuencia, afectaría el derecho de la ciudadanía a estar informada.
La Ley 12.908, sancionada en 1946, constituye la norma fundamental que regula las condiciones laborales, derechos y funciones de los periodistas profesionales en Argentina. Entre sus principales disposiciones, establece estabilidad laboral, jornada reducida, vacaciones especiales, aguinaldo y garantías para el ejercicio independiente del periodismo frente a presiones políticas o económicas.
Además, la norma define como periodista profesional a quien realiza tareas informativas de manera regular y remunerada en medios o agencias de noticias, y contempla mecanismos específicos de protección laboral, como el preaviso y una indemnización especial en caso de despido sin causa.
“Modernización sí, derogación no”
FOPEA reconoció que la legislación debe adaptarse a los desafíos del siglo XXI y al impacto de las nuevas tecnologías, pero remarcó que la solución no es eliminarla. “Reconocemos que la ley debe adaptarse a los desafíos del siglo XXI y las nuevas tecnologías. Pero la solución no es suprimirla, sino generar un debate serio para modernizar la norma sin dejar la profesión a la intemperie”, expresó la organización.
En ese sentido, detalló ocho razones por las cuales la derogación del Estatuto del Periodista afectaría no solo a los trabajadores de prensa, sino también a toda la sociedad.
-Retroceso en la Libertad de Expresión: Debilita el andamiaje legal que permite a los periodistas acceder a la información y difundirla sin represalias.
-Riesgo para la protección de fuentes: El periodista es más vulnerable a las presiones externas, poniendo en peligro la confidencialidad necesaria para las grandes investigaciones.
Fragmentación y desigualdad federal: Se generará periodistas “de primera y de segunda” según la provincia.
-Nivelación hacia abajo: Necesitamos más rigor y responsabilidad editorial, no un vacío legal que precarice la calidad de las noticias que recibís.
-Sin marco legal: Los trabajadores de prensa se quedarán sin una norma que proteja la labor periodística.
-¿Derecho de admisión? De aprobarse la derogación, cualquier autoridad en un edificio público o evento de interés público podría definir qué periodista puede pasar y cuál no. Es decir, el vacío se prestaría a la discrecionalidad.
-¿Por qué es necesaria la indemnización especial? El sentido de sostener el preaviso de 6 meses y un régimen especial indemnizatorio no es un privilegio. Sin ese resguardo, cualquier poderoso podría presionar a un medio para que despida al periodista que lo incomodó.
-Instauración de un relato oficial: Sin una ley que garantice estabilidad y proteja al oficio, el periodismo en Argentina corre el riesgo de convertirse en una repetidora del relato oficial.
“Defender el Estatuto es defender tu derecho a saber la verdad”, concluyó FOPEA en su presentación.