El médico clínico Adrián Dueñas participó de Código Abierto en K2 Radio.
Allí se refirió a los cuidados que hay que tener con los golpes de calor y dio recomendaciones ante las altas temperaturas.
Dueñas primero definió qué es un golpe de calor. Sobre esto indicó que “es una emergencia médica que se produce cuando el cuerpo se expone de manera prolongada a temperaturas extremas o a la acción directa del sol. También por estar en un ambiente que tenga calor intenso o una humedad extrema. En esas condiciones el calor supera la capacidad que tiene el organismo de enfriarse a través del sudor, lo cual hace que la temperatura corporal suba muy rápido, lo que puede facilitar un fallo multiorgánico”
A raíz de esto, explicó, que “el cuerpo pierde su capacidad de regular la temperatura debido a la deshidratación extrema y a la sobrecarga de calor, lo que sucede en dos ocasiones cuando la exposición al sol es muy prolongada o cuando se realiza una actividad física intensa”.
Los golpes de calor producen fiebre alta, el cuerpo suda y después la piel se torna seca, caliente y enrojecida, lo que quiere decir que el organismo ya agotó la capacidad responder al golpe del calor extremo. A esto se le suma la taquicardia, la aceleración de la respiración y la presión arterial tiende a bajar. La tercera consecuencia, que es la que hace llamar a una emergencia, es cuando empiezan las confusiones, ciertos delirios y en casos graves convulsiones.
Para prevenir estas situaciones sugirió “estar hidratados, tomar entre dos o tres litros de agua por día, lo que hace que el cuerpo mantenga sus niveles de hidratación elevados durante todo el día. Otra es evitar el ejercicio en horas de mayor calor, principalmente entre las 11 y las 16”. Otra es elegir la ropa adecuada por eso se recomienda que se usen prendas ligeras con colores adecuados, cercanos al blanco, dado que los colores oscuros son más receptivos al calor. También pidió evitar bebidas que deshidraten como las que tienen cafeína y alcohol. Y recomendó comer frutas y verduras y alimentos que tengan mucho líquido.
Por último se refirió a las franjas etareas que pueden ser más permeables a estas situaciones: “primero con los niños menores de 2 años y luego con las personas mayores de 65 años, ya que la capacidad para disminuir la temperatura con el paso del tiempo es más complicada, a esto se le suman aquellas personas que tienen enfermedades crónicas tipo diabetes, EPOC, hipertensión”.
















