La Jueza de Garantías, Dra. Aída Lhez, participó de una reunión clave en el Concejo Deliberante de Necochea para aportar la mirada judicial sobre las iniciativas que buscan regular o prohibir la actividad de los cuidacoches. Con una postura pragmática, la magistrada advirtió que cualquier normativa que se dicte debe ser “efectiva y real”, evitando leyes que en la práctica sean imposibles de aplicar.
1. El límite de la sanción punitiva
Lhez fue contundente al cuestionar la efectividad de las multas o arrestos como única respuesta:
- Inviabilidad económica: “¿Se le va a cobrar una multa? ¿Cómo la va a pagar?”, se preguntó, sugiriendo que la sanción monetaria a personas en situación de vulnerabilidad no tiene efecto disuasorio.
- Límite penal: Explicó que, para que alguien quede detenido, la conducta debe encuadrar claramente en un delito (como la extorsión), algo que no siempre es fácil de probar.
- La “puerta giratoria”: Sostuvo que la detención momentánea no quita a la persona de esa situación de calle, por lo que el problema persiste al día siguiente.
2. Hacia un registro y reinserción
La jueza calificó como “potable” el proyecto de crear un registro municipal de cuidacoches, pero propuso ir más allá:
- Capacitación y Salud: Sugirió aprovechar ese registro para conectar a estas personas con el Estado, fomentando capacitaciones laborales o tratamientos de salud si fueran necesarios.
- Objetivo final: “Lo ideal sería que no haya trapitos, pero mientras tanto debemos ver cómo pueden reinsertarse socialmente”.
3. El conflicto con el Estacionamiento Medido
Uno de los puntos más polémicos de la reunión fue la superposición del cobro municipal con el pedido de dinero de los trapitos:
- Zonificación: Se barajó la idea de que los trapitos operen solo donde no rige el estacionamiento medido.
- La paradoja: La jueza marcó una realidad comercial: los trapitos siempre van a estar donde hay flujo de gente, que es exactamente donde el municipio decide cobrar estacionamiento. “No van a ir donde no hay autos”, sentenció.
4. Un caso testigo: ¿Extorsión o pedido de dinero?
Lhez recordó una causa reciente que llegó a su juzgado, donde un trapito fue aprehendido bajo la acusación de “tentativa de extorsión”:
- Decisión judicial: No hizo lugar a la detención porque existían versiones contradictorias entre el denunciante y el imputado.
- Proporcionalidad: Advirtió que la extorsión tiene una pena gravísima y que la justicia debe investigar a fondo antes de privar de la libertad a alguien por un hecho que podría no encuadrar en esa figura legal.










