La primera sesión ordinaria del año en el Concejo Deliberante dejó un escenario de debates intensos y propuestas estructurales. La concejal Eugenia Vallota marcó agenda con dos minutas de comunicación que apuntan directamente a la calidad de vida y los servicios básicos en el distrito, en un contexto donde la planificación urbana vuelve a estar bajo la lupa.
“Fue una sesión álgida pero interesante, donde pudimos sentar posición sobre temas que exceden lo local, como la reforma laboral, pero sobre todo en cuestiones que golpean el día a día del vecino”, explicó la edil en diálogo con la prensa.
Alerta por el agua en escuelas y hospitales
Vallota hizo hincapié en la “pelota que se viene pateando hacia adelante” con respecto a la planta de separación de residuos. Según la concejal, el basural no solo es un foco de contaminación, sino un riesgo vial en la Ruta 226.
“Necesitamos saber cuál es la calidad del agua que consumimos, especialmente en los colegios, el hospital y los centros de salud. El problema de la contaminación existe y no podemos seguir con promesas de campaña mientras el impacto ambiental es una realidad que hasta la justicia ya está exigiendo en otros temas como el Casino”, advirtió.
Resarcimiento por los apagones
Con respecto a los cortes de energía que afectaron a Necochea el pasado viernes y el reciente martes de tormenta, Vallota fue tajante. Ante la explicación de la empresa TRASBA vinculando el fallo a la bruma marina, la edil exigió acciones concretas.
“La bruma es parte de nuestro clima, no puede ser una excusa para dejar a la ciudad 16 horas sin luz. Esto generó perjuicios económicos reales a comerciantes que perdieron mercadería”, señaló. Su propuesta busca que el municipio, a través de sus representantes en la Usina Popular Cooperativa, genere un mecanismo de mitigación de daños, como descuentos en las facturas para quienes sufrieron pérdidas materiales.
Finalmente, la concejal remarcó la vulnerabilidad de las personas mayores que viven en edificios y quedaron incomunicadas durante las jornadas de apagón, insistiendo en que “necesitamos una ciudad mejor planificada” para evitar que estos incidentes se vuelvan crónicos.





