Integrantes de la Unión Cívica Radical de Necochea en el Comité “Emiliano Abásolo”, en la cual se elaboraron el documento fijando la posición del radicalismo local en vísperas de la conmemoración de un nuevo aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.
Del encuentro participaron Pedro José Azcoiti, Daniel Molina, Graciela Maizzani, Damián Unibaso, Victoria Cersosimo, Cristian Ferreyra, María José Cabretón, Felicitas Cabretón, Sandra Roldán y Gonzalo Diez.
La Unión Cívica Radical de Necochea reafirma, a través de este documento, su compromiso con la memoria, la verdad y la justicia, así como con la defensa irrestricta de la democracia y los derechos humanos.
El comunicado señala lo siguiente: “A CINCUENTA AÑOS
Se cumplen 50 años del más trágico golpe de estado dado en nuestro país. No fue el primero. En 1930, 1943,1955, 1966 las Fuerzas Armadas tomaban el poder.
Cada uno de ellos contó, en menor o mayor medida, con complicidad civil. En algunos casos producto de la división de los argentinos, en todos, grupos económicos tomaban el poder en su beneficio.
Así, las petroleras internacionales en detrimento de YPF, los laboratorios extranjeros, la Sociedad Rural, la especulación financiera a través de la banca internacional fueron algunos de los grupos que ponían sus gerentes al frente de la economía del país.
En 1976, con Martínez de Hoz a la cabeza, incrementaron la deuda externa 364% pasando de 9.700 millones de dólares en 1976 a 45.100 millones de dólares en 1983. Si a fines de 1975 cada habitante argentino tenía una deuda de 320 dólares ante las entidades financieras internacionales; a fines de 1983, debía 1500.
El golpe se anunciaba en los diarios de la época. Era alentado por sectores conservadores y al mismo tiempo desde las organizaciones armadas algunos lo veían como un aliciente a la “agudización de las contradicciones” (ultraizquierda) y otros como un paso más de la interna peronista. “No hicimos nada para impedirlo porque, en definitiva, también el golpe formaba parte de la lucha interna del movimiento peronista”. (Firmenich en diálogo con Gabriel García Márquez).
No alcanzaron las exhortaciones de Ricardo Balbín y Oscar Alende como presidentes de la Unión Cívica Radical y el Partido Intransigente para preservar el orden institucional.
El 24 de marzo fue el día.
Todos los golpes trajeron consigo violencia, muertos, torturados, detenciones arbitrarias, exilios. Este fue distinto, más grave. Se instrumentó un plan sistemático de violación de los Derechos Humanos.
Dice El NUNCA MAS en su prólogo “De la enorme documentación recogida por nosotros se infiere que los derechos humanos fueron violados en forma orgánica y estatal por la represión de las Fuerzas Armadas. Y no violados de manera esporádica sino sistemática, de manera siempre la misma, con similares secuestros e idénticos tormentos en toda la extensión del territorio.”
Y nuestra ciudad no fue la excepción, militantes políticos, gremiales y estudiantiles, en su mayoría jóvenes, fueron secuestrados. Caravanas de camiones del ejército y camionetas de la policía bonaerense, casi siempre de noche, los arrancaban de sus casas.
La comisaría del “Centro” y de la “Playa”, como se conocían en aquellos años las hoy Seccionales 1ra. y 3ra., eran la primer “parada” previo al traslado a la Seccional 4ta de Mar del Plata.
En la primera versión del NUNCA MAS, el verdadero, el del prólogo original, en la página 147, se muestra la foto de las celdas donde estuvieron secuestrados nuestros coterráneos.
De allí, encapuchados o con los ojos vendados los trasladaban a la base donde eran torturados.
En la subcomisaria de la playa los recibía el ex subcomisario Héctor Bicarelli, quien fuera condenado a 7 años de prisión por el trato dispensado a los detenidos.
El mayor del ejército Jorge Luis Toccalino era quien personalmente dirigía los operativos en nuestra ciudad, fue condenado a prisión perpetua. También fue segundo de Seineldin en el levantamiento de Villa Martelli.
El jefe de zona, de quien dependía Toccalino, era el coronel Pedro Barda. Este era jefe de la subzona 15, una amplia zona con cabecera en Mar del Plata a la que pertenecía nuestra ciudad junto con Miramar, Balcarce y otras ciudades de la zona. También condenado a prisión perpetua, ya fallecido.
De estos “señores” dependía la vida de cada uno de los secuestrados.
Por aquellos años ya existía la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, había sido creada en diciembre de 1975 ante la creciente ola de violencia paraestatal, recordemos que en noviembre de 1973 había hecho su debut la Triple A atentando contra Hipólito Solari Yrigoyen, en ese entonces Senador de la Nación.
Precisamente, ante la gestión de miembros de la APDH con algún general, pidiendo por detenidos desaparecidos la respuesta fue: “No podemos dar órdenes”. Cada jefe de zona tiene el poder total.
Lo expuesto sucedió en nuestra ciudad, en el pago chico.
Tristemente se repitió por todo el país. Cada subzona tuvo su coronel Barda, cada ciudad su Toccalino, muchas comisarias su Bicarelli. Miles de torturados, muertos y desaparecidos fue el resultado.
La naciente democracia que surgió el 10 de diciembre de 1983 tuvo como primer objetivo consolidarse y restaurar la paz en el país, aquella del preámbulo de la Constitución Nacional en el rezo laico de Raúl Alfonsín “consolidar la paz interior…” y para ello sus decretos 157 y 158 que dispusieron la detención y juzgamiento de los jefes militares de la dictadura y los jefes del terrorismo de Montoneros y del ERP, iniciaron ese camino del estado de derecho y vigencia de la Constitución. El radicalismo – a 50 años del golpe – sigue rememorando esa valentía inicial sin la cual la historia habría tomado caminos inciertos.
El NUNCA MAS, las declaraciones testimoniales en los juicios, las posteriores de sobrevivientes que narraron sus experiencias, trabajos de investigación, todo esto nos permitió arribar a la verdad de lo sucedido.
La valentía de Raúl Alfonsín ordenando el juzgamiento, el fiscal Julio Strassera y la Cámara Federal, nos permitieron, en el nacimiento de la democracia, descubrir la verdad de lo sucedido y condenar a los culpables. La reapertura de los juicios completó la tarea.
Con aquella VERDAD, que nos llevó a hacer JUSTICIA, debemos construir la MEMORIA para las próximas generaciones.
Para que el NUNCA MAS sea una realidad”.
COMITÉ EMILIANO ABASOLO
UNION CIVICA RADICAL
NECOCHEA



