Walter Bravo, presidente del subcomité radical de Quequén oficializó la propuesta de cara al 2027. Sostuvo que el Dr. Alberto Esnaola representa la identidad histórica del partido y es la figura para recuperar al votante radical que “se ha ido frustrado”. Además, anunció que Margarita Chaparro buscará conducir el radicalismo quequenense.
“Venimos de cuatro años de mantener la antorcha encendida en Quequén. Ahora es momento de que esa antorcha sea una fogata más grande, y creemos que ‘Beto’ representa esa llama”, afirmó Bravo, marcando una postura firme de renovación y protagonismo para el sello radical.
📋 Definiciones clave de Walter Bravo
| Eje Político | Visión del Subcomité de Quequén |
| Candidatura 2027 | Alberto Esnaola es la propuesta para el distrito de Necochea. |
| Renovación Local | Proponen a Margarita Chaparro para presidir el subcomité de Quequén el 7 de junio. |
| Identidad Partidaria | Crítica al “escondite” del sello radical en las últimas boletas electorales. |
| Diagnóstico Social | “La sociedad se decepciona de gobiernos que no hablan de frente”. |
Recuperar el “voto perdido”
Bravo fue autocrítico respecto al presente de la UCR, señalando que el electorado tradicional no acompañó al partido en los últimos turnos electorales. “El votante radical ha votado por fuera porque no se sintió identificado. El radicalismo ha estado más escondido que presente; ni siquiera figuramos con el sello en la boleta”, sentenció.
Para el dirigente quequenense, Esnaola es quien puede revertir esa tendencia: “Representa valores indiscutibles. Es un dirigente expeditivo, concreto, que habla de frente, algo que la sociedad está esperando tras conductas ya comprobadas en su trayectoria”.
Las deudas pendientes de Quequén y Necochea
Al ser consultado sobre las demandas que motivan esta postulación anticipada, Bravo hizo hincapié en las obras de infraestructura básica que “siempre son los mismos reclamos”. Enumeró la necesidad de asfalto, redes cloacales, agua corriente e iluminación, pero puso el foco en la planificación urbana.
“Se autorizan obras de construcción que generan trabajo y está muy bien, pero no se prevé lo que va debajo. Importa que no haya tratamiento de efluentes, importa que la costa de Quequén se erosione sin que nadie se haga cargo. Necesitamos una proyección ordenada para que el crecimiento no provoque carencias”, explicó.


