El Organismo de Control de Energía Eléctrica de la Provincia de Buenos Aires (OCEBA) emitió el pasado miércoles una orden a la Usina Popular Cooperativa “Sebastián de María” (UPC), exigiendo la restitución inmediata del suministro eléctrico al Complejo Casino de Necochea.
Sin embargo, la Usina desobedeció la resolución y no reconectó el servicio, que había sido cortado de manera indebida en las últimas horas.
Esta situación también generó la intervención de Loterías y Casinos, entidad que controla la sala de juegos del complejo. La institución elevó una queja formal ante el OCEBA, argumentando que el corte de electricidad fue arbitrario e irregular.
Aunque se reconoce que el Municipio de Necochea tendría deudas en facturas de consumo eléctrico del complejo, el principal punto de controversia es el monto reclamado. Algunas de las facturas emitidas por la Usina superan los 20 millones de pesos mensuales, cifra considerada “inconsistente” y desproporcionada, ya que más del 90% del complejo está cerrado y sin iluminación.
La sala de juegos, única área en funcionamiento, opera de manera limitada durante el año, lo que hace que el monto facturado por la Usina sea cuestionado. Fuentes municipales compararon el consumo de energía del Complejo Casino con el del Hospital Municipal “Emilio Ferreyra”, cuyo gasto eléctrico no supera los 9 millones de pesos mensuales, a pesar de ser un establecimiento de uso constante.
“Incrementaron el consumo del casino por 10”, denuncian desde el Municipio, calificando la situación de absurda. “Ni el casino de Las Vegas debe consumir lo que nos facturaron”, agregaron, subrayando la disparidad del reclamo.
La negativa de la Usina a acatar la orden de OCEBA fue vista como un acto de prepotencia por la actual conducción de la cooperativa. Ante la gravedad del conflicto, la Secretaría de Gobierno, a cargo de Jorge Martínez, ordenó una guardia policial permanente en el Complejo Casino para garantizar la seguridad mientras se busca una resolución.












