Bajo el lema “Transfeminista, antifascista y antirracista”, se llevó adelante la marcha 8M recorrió las principales calles del centro, visibilizando las luchas contra las políticas de ajuste, el hambre, las violencias machistas y las desigualdades sociales y laborales. La movilización tuvo como eje central la defensa de los derechos conquistados y la lucha por la igualdad.
La marcha contó con una amplia participación de mujeres, lesbianas, travestis, trans, personas no binarias e intersex, así como de diversos movimientos sociales y políticos. Se realizaron intervenciones artísticas, lectura de documentos y discursos que repudiaron las políticas del Gobierno Nacional.




El movimiento feminista y LGTBIQ+ marchó bajo la consigna de una movilización “antifascista, antirracista, antipatriarcal y anticapitalista”, posicionándose en contra del Gobierno y sus políticas sociales y económicas.





















