La Comisión de Salud del Honorable Concejo Deliberante, encabezada por la concejal Evangelina Almada, mantuvo un encuentro clave con Gervasio Arroyo, referente de una asociación civil de cannabicultores de Necochea y Quequén. El objetivo principal fue destrabar una ordenanza aprobada en 2020 que, a cinco años de su sanción, aún no ha sido promulgada.
La normativa vigente a nivel local contempla la creación de un registro de cultivadores y una mesa de trabajo para la producción de aceites y cremas destinados a diversas patologías. Sin embargo, su implementación se encuentra estancada por la falta de garantías jurídicas y técnicas.
El desafío del control de calidad
Uno de los mayores obstáculos que enfrenta la actividad es la imposibilidad de testear el producto final de manera segura y legal. “Se necesita un control de calidad. Hoy, al trasladar la materia prima a otras ciudades para ser analizada, se corre el riesgo de tener problemas legales debido a los grises que existen tanto en la ley nacional como en la provincial”, explicó Almada.
Para solucionar este inconveniente, desde la comisión se planteó una alternativa ambiciosa:
- Vinculación con la UNICEN: Se iniciarán gestiones con la Universidad Nacional del Centro para evaluar la posibilidad de instalar un laboratorio de control de calidad en Necochea.
- Garantía para los vecinos: Contar con un laboratorio local permitiría que los pacientes accedan a productos con composición certificada sin necesidad de trasladar sustancias por rutas provinciales.
Salud y formación médica
La concejal subrayó que el uso terapéutico del cannabis ya no es un debate del futuro, sino una necesidad actual del sistema sanitario. “Hoy el cannabis medicinal es una realidad y hay médicos que lo están indicando, a pesar de que todavía falta mucha formación al respecto en el personal de salud”, señaló.











