Leonardo “Chocho” Giorgetti, presidente de la ACT, fue el orador principal del homenaje que la Agrupación Comunal Transformadora (ACT)le rindió al exconcejal e ingeniero Daniel Osvaldo Pagani, al cumplirse 30 años de su fallecimiento, ocurrido de forma trágica mientras ejercía sus funciones en una sesión del Honorable Concejo Deliberante.
🎙️ “Poner todo, inclusive la vida, a cambio del progreso”
El orador principal de la jornada fue el presidente de la ACT, Leonardo “Chocho” Giorgetti, quien destacó la vigencia de los principios éticos que guiaron la trayectoria de Pagani tanto en la gestión pública como en el ámbito privado:
“Uno ya prácticamente no encuentra palabras para ahondar o decir algo nuevo, sino que se habla de la responsabilidad, de la honestidad, de la transparencia, del compromiso, de la dedicación y del esfuerzo de poner todo, inclusive su vida, a cambio del progreso”, expresó Giorgetti.
Asimismo, resaltó la faceta humana y comunitaria del homenajeado, señalando el valor de “poner el nombre, la trayectoria, la familia, el trabajo y los hijos en función de un servicio no para la política, sino para la comunidad”.

🌱 Diálogo, participación y un legado que trasciende partidos
En otro tramo de su discurso, Giorgetti reflexionó sobre el mensaje de Pagani para las nuevas generaciones de dirigentes locales, remarcando su vocación por la construcción democrática a través del debate de ideas:
- El valor del diálogo: “Si me preguntara qué hubiera querido el ingeniero de mí o de cada uno, en mi caso me hubiera dicho: ‘Chocho, no aflojes, seguí debatiendo, escuchando, proponiendo y entendiendo el camino del diálogo’”.
- Apertura transversal: El dirigente enfatizó la capacidad de Pagani para trascender las fronteras partidarias. “Tenía la capacidad de trascender a partir de la propia diferencia política. El respeto que se ganó hoy lo vemos acá, con gente de otros partidos políticos y vecinos con distintas ideas, sabiendo que ese legado nos sigue haciendo creer que podemos hacer un distrito distinto”.
El acto se desarrolló junto al monolito ubicado en la intersección de las calles 10 y 91 (arteria que lleva su nombre) y reunió a su esposa Edelma, a su hijo Daniel, sus nietas, militantes del vecinalismo y referentes de distintas fuerzas políticas del distrito.









