Hay fronteras que no figuran en los mapas. Esta semana, Puerto Ciudad propuso otra forma de medirlas: por los vínculos que un puerto es capaz de construir.
Entre el 15 y el 18 de septiembre, distintas líneas del programa impulsado por el Consorcio de Gestión de Puerto Quequén atravesaron escuelas, clubes, una unidad sanitaria y espacios comunitarios.
Prevención, salud, inclusión, arte y ambiente parecieron asuntos diferentes.
En el territorio dejaron de serlo.El recorrido comenzó en la Escuela Técnica N.º 3, donde el programa de Prevención de Consumos Problemáticos con y sin Sustancias abrió un espacio de trabajo con adolescentes.
Prevenir también es eso: hablar y escuchar antes de llegar tarde.Después llegó Campeones Saludables. En La Dulce, la Unidad Sanitaria recibió a chicos y chicas de Deportivo La Dulce y abrió la convocatoria a la comunidad. El dispositivo continuó en Defensores de Fernández y, el viernes, con Villa del Parque y Huracán en la Liga Necochea de Fútbol. En dos días fueron controlados 412 chicos y chicas. Porque antes de preguntarnos cómo juegan nuestros hijos, hay una pregunta más importante: ¿sabemos cómo están?








En paralelo, Arte y Recreación Inclusiva convirtió el entorno portuario en experiencia educativa: 22 alumnos del Colegio Cavagnaro trabajaron sobre aves del Puerto en el CIP y otros 25 niños del Jardín N.º 908 exploraron biodiversidad, texturas y color. El viernes, ocho estudiantes de la Escuela Especial N.º 503 volvieron a la Escollera Sur para continuar el Mural de la Inclusión. Allí la inclusión no se declama: se pinta.También el viernes, Forestación Inclusiva reunió a más de 70 estudiantes, docentes y familias de las escuelas Primaria N.º 31 y Secundaria N.º 13.
Junto a la Cooperativa de Trabajo Servicios y Mantenimiento Necochea Ltda. plantaron 12 árboles en el patio escolar y el predio que la comunidad proyecta transformar en la placita del barrio. Aprendieron a protegerlos y asumieron su cuidado.
El verdadero resultado se verá en la sombra que den mañana.
Puerto Ciudad y la Cooperativa avanzaron además con la segunda etapa del Campo Scout, continuando su estructura y cerrando aproximadamente la mitad del techo con nylon.Nada de esto convierte al Puerto en escuela, club o sistema de salud.
Su fortaleza está en conectarlos.Ese es el territorio que construye Puerto Ciudad: uno donde instituciones, profesionales, cooperativas, familias y comunidad dejan de actuar como piezas aisladas.
¿Hasta dónde llega un puerto? Hasta el muelle, si se lo mide en metros. Mucho más lejos, si se lo mide por los vínculos que deja.






