En la Escuela Primaria N.º 49 “Puerto Quequén”, el Programa Puerto Ciudad volvió a demostrar que una experiencia educativa puede ser mucho más que una actividad escolar. Puede ser una forma de mirar el territorio, reconocerlo y empezar a sentirlo propio.
La jornada reunió a alumnos de 2.º año A y B en una propuesta del Subprograma de Artes Visuales, coordinada por Pam. El punto de partida fue cercano y concreto: las aves portuarias y las escolleras Sur y Norte de Necochea y Quequén, donde paisaje, vida natural e identidad portuaria se encuentran.
A partir de esos contenidos, chicos trabajaron con cartón, papel crepé, fibras y materiales de collage para crear plumas. La consigna parecía simple, pero encerraba una operación pedagógica de alto valor: transformar información en experiencia, observación en lenguaje visual y conocimiento científico escolar en producción compartida.
Allí está la potencia de Puerto Ciudad Recreativo. No propone entretenimiento vacío. Construye aprendizaje territorial. Cada grupo que conversa, decide, recorta, pega y compone activa algo más profundo que una manualidad: cooperación, memoria visual, atención, pertenencia y comprensión del ambiente local.
El arte funcionó como puente. Permitió que la ciencia escolar dejara de ser un dato abstracto y se volviera gesto, forma, color y relato. Permitió también que el puerto apareciera ante los niños no sólo como infraestructura productiva, sino como parte de su mundo cotidiano: un espacio que puede conocerse, cuidarse y representarse.
Con acompañamiento activo de docentes y directivos, la jornada consolidó un vínculo que Puerto Ciudad viene construyendo con las instituciones educativas: convertir al territorio en aula y al aula en puerta de entrada a la identidad local.
El valor educativo medible no está únicamente en la cantidad de participantes. Está en lo que la experiencia dejó instalado: 27 estudiantes vinculando arte, ambiente, cooperación e identidad portuaria en una producción concreta. Cuando eso ocurre, el aprendizaje deja de pasar frente a los chicos y empieza a quedar en ellos.