El gerente operativo del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, Gustavo Gavilán, aportó una de las miradas más técnicas sobre el paro de transportistas y explicó cómo se fue construyendo el acuerdo.
“Ambas partes tenían razón… el transporte no podía trabajar a pérdida y el agro tenía costos en alza. Había que encontrar un punto medio”, explicó.
Gavilán detalló además cómo evolucionaron las negociaciones en los días previos:
“El objetivo era mejorar la propuesta inicial del 14% y acercarse lo más posible al 17%, porque los transportistas habían bajado sus pretensiones desde el 25%”.
El Gerente Operativo del Consorcio detalló las dificultades que se enfrentaron a la hora de acercar posiciones, dado que ambos sectores en pugna tenían argumentos válidos para defender sus intereses:
“Naturalmente con un aumento del combustible los costos se dispararon, y a su vez ellos (los transportistas) venían reclamando que ya estaban atrasados con tarifas anteriores por los distintos aumentos que se habían dado. Y el ruralista que también advertía que el precio de mercado del cereal no era el adecuado (…) y a su vez con este aumento, les representaba mayores costos en pesos en la cadena logística.”
En ese sentido, remarcó que el acuerdo fue resultado de concesiones de todos los sectores:
“El privado cedió puntos, el transporte también bajó sus pretensiones, y el consorcio actuó como mediador para juntar las posiciones”.
Además, destacó uno de los puntos estructurales más importantes que deja el conflicto:
“Se va a convocar a una universidad para hacer un estudio de costos reales y evitar discutir sobre supuestos”.
Finalmente, advirtió sobre el impacto que había generado la paralización:
“Con el transporte parado teníamos un puerto completamente detenido… las pérdidas y el impacto en el trabajo eran enormes”.