En el inicio de la última sesión del Concejo Deliberante la concejal de Fuerza Patria MDF, Evangelina Almada realizó dos recordatorios históricos vinculados a los aniversarios del bombardeo en la plaza de Mayo y los fusilamientos de José León Suárez más conocida en 1956.
“En la sesión ordinaria de este jueves pedí la palabra y pude conmemorar dos fechas muy importantes para nuestro país en general y para el peronismo en particular, que como ya sabemos ha sufrido el embate artero a lo largo de su rica historia, con intentos de golpe de estado, bombardeos y desapariciones forzadas, todo por el solo hecho de pensar distinto, de hacerlo por y para el pueblo, con la convicción de que un país más justo, inclusivo y equitativo siempre es posible, lo que siempre trae terribles consecuencias motorizadas por la derecha más rancia.
En este marco, en primer término recordé, haciendo el debido caso a la historia cronológica, un hecho tristisimo como fue el bombardeo a la Plaza de Mayo sucedido el 16 de junio de 1955, oportunidad en la que la armada de aquel entonces descargó toda su artillería aérea sobre un lugar neurálgico de nuestra capital, provocando antojadiza y cruelmente la muerte de más de 300 argentinos y argentinas inocentes, en un claro intento desestabilizador que tuvo como fin provocar un golpe de estado y, como objetivo primordial, asesinar a nuestro líder y otrora actual presidente Juan Domingo Perón, quien se salvó de milagro, lo que lo obligó al inexorable exilio.
Con la Revolución Libertadora transitando con terror las calles del país, encabezada por el para nada feliz recordado general Pedro Eugenio Aramburu, otro hecho doloroso tuvo lugar, como fue el fusilamiento ilegal en los basurales de José León Suarez, la fría noche del 9 de junio de 1956, cuando civiles que se oponían a aquel gobierno de facto perdieron la vida a mano de los opresores de turno. En ese marco, en esa cacería humana, tres días después, es decir el 12 de ese fin de otoño, fue capturado y despedazado a balazos el general opositor Juan José Valle, símbolo de la resistencia, la democracia y la soberanía popular. Era a él al que buscaban, sus seguidores, la excusa perfecta para exterminar sin miramientos.

Otro libre pensador como lo fue el periodista Rodolfo Walsh, asesinado a manos de la dictadura militar del 76, inmortalizó estas fechas en su libro Operación Masacre, escrito que llegó para reparar una deuda histórica inmortalizando en puño y letra lo acontecido.
Aquellas muertes irracionales, sin juicios ni garantías, esas vidas arrebatadas porque sí, representan una herida profunda en nuestra hoy recuperada democracia, que no son más que el símbolo de lo que ocurre cuando el odio político reemplaza al diálogo, al consenso, las ideas y el fuerte convencimiento”.







