El Hospital José Irúrzun de Quequén incorporó un generador eléctrico de 90 KVA, que asegura el suministro ante cortes y garantiza el funcionamiento de áreas críticas como quirófanos y sectores de conservación de medicamentos.
El nuevo equipo, que fue instalado en la mañana de este martes, reemplaza al anterior, que requería intervención manual en cada interrupción. El sistema actual cuenta con arranque automático y autonomía en función del abastecimiento de combustible, lo que otorga mayor previsibilidad y seguridad en la atención.
La instalación estuvo acompañada por una renovación integral del tendido eléctrico, tanto en el exterior como en el interior del hospital. Se colocaron nuevos tableros, medidores y cableado subterráneo, además de la actualización de la acometida eléctrica para aumentar la potencia disponible. En el interior ya se avanzó sobre un tercio del edificio, aunque la obra completa demandará tiempo por la magnitud y antigüedad de las instalaciones.
El proyecto se concretó mediante un concurso de precios y una inversión compartida: la Municipalidad de Necochea adquirió el generador, mientras que la Cooperadora del hospital realizó la obra edilicia, valuada en unos 30.000 dólares, con aportes de empresas y vecinos de Quequén.
La incorporación del nuevo equipo y las obras complementarias representan un paso clave para mejorar la infraestructura del hospital y asegurar la continuidad de los servicios esenciales.






