Un exhaustivo estudio científico elaborado por el Ministerio de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires en conjunto con el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC-CONICET) encendió las alarmas sobre el alarmante proceso de erosión y degradación que afecta a las playas bonaerenses, señalando a la actividad humana y al desarrollo urbanístico no planificado como causas centrales del problema.
El informe trazó un diagnóstico detallado sobre 800 kilómetros de litoral marítimo (sobre un total de 1.000 km), analizando 104 puntos estratégicos distribuidos entre los partidos de Magdalena y Coronel Rosales.
Los resultados generales del relevamiento confirman un escenario complejo:
- Degradación alta: El 66% de los puntos relevados registra un nivel alto de deterioro geomorfológico.
- Deterioro medio: El 20% presenta un impacto moderado.
- Buen estado: Apenas un 14% de la franja costera conserva condiciones ambientales favorables.
- Impacto de la urbanización: La crisis se agudiza en los frentes urbanizados, donde la degradación alta escala al 83% de los sectores analizados, a diferencia de las zonas no urbanizadas, donde el 35% mantiene una conservación aceptable.
⚠️ Bahía de los Vientos: derrumbes y desequilibrio sedimentario
El estudio identifica a la localidad de Quequén, y muy especialmente al sector de Bahía de los Vientos, como uno de los focos más graves y comprometidos de toda la provincia de Buenos Aires.
De acuerdo con el análisis de los investigadores, la extensión de la Escollera Sur del Puerto Quequén (alcanzando los 1.600 metros) interrumpió la deriva litoral y el transporte natural de arena de sur a norte, generando un severo desequilibrio en la dinámica de sedimentos:
- Pérdida de acantilados y playa: El déficit de arena aceleró el socavamiento del frente costero, provocando serios daños sobre la traza de la avenida costanera.
- Viviendas en riesgo: El documento advierte explícitamente sobre el riesgo inminente de derrumbe que enfrentan varias construcciones y viviendas particulares erigidas sobre el borde de los acantilados.
- Drenajes pluviales: La problemática se ve agravada por la descarga directa de los desagües pluviales sobre el talud de las barrancas, acelerando la escorrentía y los procesos de remoción en masa.
📉 Proyecciones de pérdida de terreno para 2045 y 2100
El informe del Ministerio de Ambiente y el Conicet incorpora además modelaciones climáticas para dimensionar la pérdida proyectada de superficie de playa durante las próximas décadas:
| Horizonte temporal | Retroceso promedio estimado | Factores determinantes |
| Año 2045 | 17,8 a 19,6 metros | Avance del mar, aumento del nivel medio y pérdida de dunas frontales |
| Año 2100 | 47,4 a 69,7 metros | Escenarios de emisiones, presión turística y obras de defensa rígidas |
Frente a esta coyuntura, el diagnóstico insta a las autoridades provinciales y municipales a replantear el ordenamiento territorial, frenar el avance de construcciones fijas sobre la primera línea de médanos y avanzar en obras de remediación blanda para preservar el patrimonio ambiental y turístico del distrito.





