Patricia Aranda, secretaria general de la UTEP (Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular) Necochea, brindó un contundente testimonio en defensa del sector, cuestionando el discurso oficial sobre la mejora económica y denunciando la criminalización de su trabajo.
Defensa de la Economía Popular
Aranda comenzó su exposición reivindicando su rol, al que eligió por decisión propia, dejando un trabajo formal para ser su propia “patrona” y dedicarse a ser feriante:
“Yo soy trabajadora de la economía popular y la voy a seguir defendiendo.”
La dirigente hizo un paralelismo histórico, recordando que su propio padre fue un trabajador de la economía popular (“changarín en el mercado de abasto”), pero sin derechos. En contraste:
“Hoy día los trabajadores de la economía popular, o sea, en mi generación, estamos organizados, estamos luchando en la calle por ser reconocidos y tener derechos. Espero que la próxima generación pueda gozar de los derechos.“
Aranda enfatizó que los trabajadores de espacios públicos existieron siempre, citando ejemplos desde la antigüedad (ferias en los pueblos) hasta la Revolución de 1810 en Argentina.
Crítica a la Situación Económica y la Criminalización
La secretaria general de UTEP contradijo enfáticamente los datos oficiales sobre la inflación y la economía:
“La situación económica en la calle es terrible. No hay trabajo. Y encima van a criminalizar a aquellos que salen a trabajar. La verdad que no se entiende.”
Aranda cuestionó qué alternativa de vida tiene la gente que se queda sin empleo debido al cierre constante de fábricas, negocios y PyMEs, si luego se les impide trabajar en la economía popular.
“Todo aquel que va a comprar todos los días para comer a un almacén, a un súper o a un hiper, sabe que las cosas de a poco aumentan todos los días.”
El pedido central de la UTEP es claro y doble: “pedimos ser reconocidos como trabajadores y que nos dejen de criminalizar.”














