En una semana cambió todo, especialmente el inicio de una temporada que como se indicaba iba ser especial, distinta, por los protocolos y la situación en general, pero el disparo en la cantidad de contagios, hizo que el gobierno nacional y provincial tomarán medidas para que la curva de contagios comience a descender y el sistema sanitario local, provincial y nacional pueda dar respuestas a la cantidad de personas que necesiten no sólo la atención sino la internación por Covid-19.
Por lo cual tras unas idas y vueltas el sábado se conoció que en nuestra ciudad la restricción para circular será entre las 1 y 6, además se reduce a diez la cantidad de personas que pueden participar de una reunión y se multará con una fuerte suma a quienes lleven adelante fiestas clandestinas, entre otras medidas.
Está claro que hubo decisiones gubernamentales que no ayudaron e idas y vueltas que trajeron más confusión. Cada uno sabrá y seguramente este año tendrá la posibilidad de mostrar o no su conformidad.
Pero más allá de cada medida y a quienes perjudica o no, lo necesario para decir es que estas medidas fueron tomadas como respuestas a nuestro propio accionar. Todos sabemos y vimos cómo en los últimos dos meses la mayor parte de la comunidad se fue relajando, las medidas de prevención comenzaron a ser cada vez menos tenidas en cuenta y de golpe cuando muchos pensábamos que íbamos camino a la normalidad, esto nos devuelve a la realidad.
por eso ahora no nos puede volver a pasar, es necesario que cada uno tomemos conciencia de aquí en adelante, que de esta salimos todos juntos y que nada sirve que uno se cuide si al otro no le importa respetar el distanciamiento o usar barbijos y acá tampoco hay franja etaria ni clase social a la cual echarle la culpa o estigmatizar. Porque no sólo hubo fiestas en la playa, hubo peñas, reuniones familiares, despedidas del año, cumpleaños y demás.
Por eso lo importante es dejar en claro que como fuimos todos los responsables y también somos todos los que tenemos la posibilidad de modificar esta difícil realidad para que el verano vuelva a ser un sinónimo de vacaciones y de oportunidades y no de restricciones. Depende de nosotros.













