En tiempos de guerra, donde se lamenta que las armas matan cruelmente a las personas inocentes, también es repudiable el desconocimiento, la tergiversación y la mentira sobre los hechos actuales, y la viralización de fake news que tienen un poder destructor muy profundo en las mentes y en la opinión colectiva.
Esta semana, el colega Alejandro Sánchez (Alerta Alejandro), entrevistó a la referente local por la lucha de Palestina Libre, Cintia Martínez, fue consultada acerca de una opinión sobre los sucesos bélicos actuales en Medio Oriente, y fue en ese preciso momento cuando la activista mencionó una mentira tras otra… si es por desconocimiento o por antisemitismo puro y duro, vaya uno a saberlo.
“Ya hay más de un centenar de víctimas fatales de esta agresión sionista estadounidense”, fue lo primero que expresó Martínez en el diálogo con Sánchez. ¿En serio, Cintia? Y por qué no dijiste nada sobre los miles de civiles iraníes que el mismo régimen teocrático islámico fulminó desde enero de este año a esta parte, cortando internet en todo el país y contando con el silencio cómplice de la ONU y los medios de comunicación afines a la izquierda mundial.
Por supuesto que ello no justifica el accionar de Israel y Estados Unidos, pero también es necesario aclarar que el supuesto ataque a una escuela de niñas por parte de Jerusalén y Washington es otra mentira total, incluso con imágenes de otro contexto de guerra de hace varios años atrás, lo cual empezó a circular por las redes y los medios y se dio como cierto…obviamente, nadie se rectificó.
Luego, la activista pro-palestina de Necochea esgrimió: “La realidad es que Irán está en su legítimo derecho de defensa. Por ser un país islámico nunca agreden vidas civiles a propósito, ellos están enfocados en los lugares militares y en las bases estratégicas, mientras que el sionismo internacional, Estados Unidos y el imperialismo siempre agreden los lugares sensibles donde hay víctimas menores de edad, mujeres y hombres ancianos”.
Nótese que Cintia empezó la frase diciendo “la realidad”, y si hay algo que no tiene esta frase es un ápice de realidad, es más, la situación es completamente inversa: es el régimen de Irán el que no respeta vidas civiles: la masacre actual de su propio pueblo, los ataques presentes a los civiles en distintos puntos de Israel y demás países de la región, y las dos bombas que metieron en Argentina en 1992 y 1994 a la Embajada de Israel y la AMIA bastan como muestras. Por el contrario, si bien no orinan agua bendita, son las Fuerzas de Israel las que se encargan de atacar bases militares y descabezar a los líderes de este régimen satánico de los ayatolas.
A propósito de esto último, es el mismo pueblo iraní, el genuino pueblo persa el que está festejando con libertad en las calles de Teherán y de todo el país por la eliminación de Alí Jamenei desde el último 28 de febrero… ¿Por qué festejaría un pueblo ante la eliminación de su líder? ¿No debería ser al revés, y reinar el luto?
Al contrario Cintia, precisamente por ser un país islámico de la rama “chiita” es que desde hace más de 40 años los líderes de Irán procuran la destrucción de Israel, de Estados Unidos y de todos aquellos que sean “infieles” a Alá y Mahoma, sean civiles o no, y para ello han trabajado y financiado de forma millonaria a distintos grupos extremistas, como Hamas, Hezbollah, Hutíes, y demás.
“En Palestina empezó a toda costa esta demostración de lo que son capaces de hacer en cualquier parte del mundo (Israel y USA), en realidad lo que ellos intentan es cambiar el orden geopolítico por sus intereses estratégicos…y se van a llevar puesto todo, las leyes internacionales, los acuerdos” fue otra de las declaraciones expuestas por la fanática pro-palestina.
Por el contrario, lo que se ve actualmente son réplicas de lo que sucedió el 7 de octubre de 2023, cuando uno de los brazos ejecutores del régimen iraní, el grupo terrorista Hamas, efectuó una verdadera masacre en pleno territorio de Israel, arrasando civiles con las más inescrupulosas torturas y destruyendo familias enteras, con el silencio cómplice de toda la izquierda y de la Organización de las Naciones Unidas. Lo que vino a partir de allí sí fue un pleno derecho de defensa de Israel, que no paró hasta rescatar al último de los rehenes. Ah, pero ahí sí aparecieron todos ofendidos a reclamar por los palestinos ante el “genocidio” sionista y montar papelones como la “flotilla de la libertad” liderada por Greta Thumberg, títere del régimen iraní.
Por cierto, parece que a Greta y a otras personalidades importantes, como el presidente español, Pedro Sánchez, o el mandatario de Colombia, Gustavo Petro (entre varios más) también les han cortado internet porque no dijeron ni una palabra de la masacre de miles de hombres y mujeres en Irán por parte de sus propios gobernantes.
Finalmente, Martínez cerró su exposición ante el micrófono expresando: “Hoy están disparatando todo, y lo que pasó en Venezuela lo demuestra claramente. Así que nosotros entendemos que esta es una cuestión del sur global enfrentando a los grandes poderes concentrados que lamentablemente no tienen códigos y están arrasando con absolutamente todo, porque nunca primó la vida para estos sectores, siempre prima lo económico”.
A raíz de estas declaraciones, lo que me pregunto es: si desde aquí pretenden enfrentarse a los grandes poderes concentrados, ¿Por qué nunca acusaron al régimen de Irán, que se ha encargado de denigrar a la mujer por largas décadas, obligándolas a cubrirse el cuerpo entero y tratándolas peor que a los animales? ¿Dónde está el feminismo argentino que no ha dicho nada al respecto? ¿Solo tienen ojos para acusar a Israel?¿Cómo se puede hablar de “códigos” cuando se sale a la defensa de un régimen teocrático que viola todos los derechos que la izquierda dice defender y haber conquistado, mientras ataca a la única democracia de Medio Oriente (Israel), acusándola de genocida?
Y como consecuencia de esta última pregunta, surge otra aún más importante: ¿Por qué el Islam y la izquierda, dos mundos absolutamente incompatibles, se encuentran aliados en la actualidad? Uno masacra a los homosexuales y el otro los abraza; uno denigra a la mujer y el otro se declara “feminista”…raro, muy raro, pero ahí van, de la mano el Islam y la izquierda occidental.
Son muchas preguntas y todas las respuestas están más que claras, pero cuando hay desconocimiento y reina el antisemitismo, se corre el peligro de que la mayoría de la gente termine repitiendo lo que los medios de comunicación afines y los activistas les declaran como realidades absolutas.