En los ochenta, la hinchada de River coreaba: “Boca va a salir campeón, Boca … el día que las vacas vuelen y que la Argentina baje la inflación”. La inflación es el principal síntoma del fracaso económico institucional del país.
Escuchamos por parte dirigentes políticos, analistas, periodistas un menú de soluciones a la medida de una sociedad que esta sumamente afectada y sin respuestas concretas.
eligrosamente dispuesta a escuchar soluciones simplistas a problemas serios producto de la desesperanza. Y se multiplican las voces.
Como en momentos nos sentimos con la autoridad de parar el equipo de la selección en la cancha, también opinamos sin desparpajo de vacunas, de Ucrania o de las soluciones para la inflación.
Hemos visto spots electorales o frases prefabricados de importantes dirigentes decir que se resuelve fácilmente. No es irresponsable, es temerario. Subestimar un problema serio no es serio.
Y lo seguimos escuchando. Sostienen que es solo un problema monetario. Señalan que con solo cambiar la autoridad monetaria y su independencia alcanza para resolver el problema.
Hay quienes sostienen que simplemente dolarizando se termina el drama. O que es un fenómeno multicausal (una manera muy practica de no decir nada). Incluso escuchamos algunos reclamar que hay que ponerle nombre y apellido a la inflación que es generada tan solo por 20 vivos.
Posiblemente cada una de las expresiones represente una verdad relativa, lo estrictamente cierto es que frente a la gran cantidad de “expertos” del tema para este año esperamos – desde Equilibra – una inflación superior al 70 por ciento.
Gobernar es explicar y convencer. Para eso es necesario que el conjunto de la dirigencia en sentido amplio esté consustanciada con un plan, con la voluntad de llevarlo adelante e implementarlo. Dar avances institucionales que permitan sostener en el tiempo las decisiones.
Se requiere de autoridad y liderazgo para coordinar las expectativas lograr la cooperación de actores relevantes de la economía argentina.
Soy fan de Racing y hemos logrado y seguro lograremos más campeonatos. Al fútbol argentino le está yendo bien, también a River y a Boca.
No creo que las vacas vuelen y la inflación no se baja con voluntarismo. Debemos trabajar seriamente para bajar esta enfermedad crónica que tiene la Argentina.
(*) – Diego Bossio es economista, ex director de Anses y ex diputado nacional.





