Con la excusa de dar una charla denominada soberanía y Nación, en la cual se habló de las bondades que el estado vuelva a tomar las riendas de Terminal Quequén cómo así también la importancia de generar una hidrovía nacional en el Río Paraná o lograr que se lleve adelante la obra del canal Magdalena, Fernando Vaca Narvaja visitó nuestra ciudad.
Sin dudas una visita importante, más allá de la charla que ofreció junto a otras personas.
El tema de esta nota es señalar que esa visita para un hombre que ha sido protagonista de la historia desde hace algo más de 40 años pasó totalmente desapercibida.
Es más cuando se lo vio difícilmente uno lo asocie al implacable montonero sino que más bien se parecía a una especie de veterano canillita al grito de “Clarín, Ecos Diarios…” que sale a hacerse la diaria.
Sólo algunos nostálgicos lo destacaron cómo “nuestro comandante” con un tono de épica e historia personal que vayamos a saber si existió.
Es raro que entre aquel comandante y este vizibilizador de causas soberanas, hubo otro Vaca Narvaja, el que le agradecía a Carlos Menem por el indulto y el proceso de reconciliación nacional en 1989. ( https://www.youtube.com/watch?v=Fr7VbXhY2TA… )
Parece extraño, pero fue así y ahí sigue como quien no quiere la cosa, con su bigote bonachón y pasando desapercibido para la inmensa mayoría. Cosas del destino.




